Linux creciendo en Steam

La Steam Hardware & Software Survey de marzo de 2026 dejó un dato llamativo: Linux aparece con un 5,33 % de cuota, por delante de macOS y bastante por encima de lo que veníamos viendo habitualmente. En febrero, la cifra que mostraba la misma encuesta era del 2,13 %, así que el salto de un mes a otro ha sido lo bastante grande como para levantar cejas.

No es raro que a muchos nos haya salido el reflejo de pensar: “ahora sí”. Entre Steam Deck, Proton, distros cada vez más cómodas para jugar y el hartazgo que provoca Windows a una parte de los usuarios, la idea de un pequeño despegue de Linux en gaming suena bastante plausible.

El dato es bueno, pero no conviene volverse loco

La primera lectura es evidente: si Steam publica un 5,33 %, eso significa que hay más jugadores usando Linux que antes o, al menos, más presencia visible dentro de la muestra. Y eso, en sí mismo, ya es interesante. Hace no tanto, hablar de Linux como plataforma de juego seguía sonando a afición de cuatro entusiastas con paciencia infinita. Hoy ya no estamos ahí.

El problema es que la encuesta de Steam no es un censo perfecto. Es una muestra voluntaria, mensual y con bastante ruido. A veces arrastra cambios bruscos por regiones, por revisiones metodológicas o simplemente por cómo se distribuye la muestra ese mes. Así que sería precipitado vender este 5,33 % como si Linux hubiera doblado de repente su base real de jugadores de un plumazo.

Lo importante quizá no sea el número exacto

Más que obsesionarme con si el dato “real” debería ser un 3 %, un 4 % o ese 5,33 %, me interesa otra cosa: Linux ya no está fuera de la conversación. Ya no hablamos solo de si arranca tal juego tras tres capas de Wine, un script perdido en un foro ruso y media tarde de sufrimiento. Ahora hablamos de compatibilidad bastante decente, de lanzamientos que funcionan desde el día uno y de una capa como Proton que ha cambiado por completo la percepción del juego en Linux.

También está el efecto arrastre de SteamOS y de la propia Steam Deck. Aunque mucha gente no piense en la Deck como “un PC Linux”, lo es. Y cada unidad que Valve coloca ahí fuera empuja un poco más esa idea de que jugar sobre Linux no es una rareza técnica, sino una opción completamente válida.

El techo sigue estando lejos

Dicho esto, tampoco tiene sentido fingir que ya está todo hecho. Incluso con el pico de marzo, Windows sigue dominando con claridad aplastante dentro de Steam. La inercia del mercado, la compatibilidad nativa, los anticheat problemáticos y la costumbre de los usuarios siguen jugando a su favor.

Linux ha mejorado muchísimo, pero todavía vive en una situación curiosa: para una parte de usuarios ya es perfectamente suficiente, mientras que para el mercado masivo sigue siendo “esa otra cosa” que queda fuera de la configuración por defecto. El crecimiento existe, pero no conviene confundir una mejora real con una conquista definitiva.

Aun así, hay algo que sí parece claro

Si este 5,33 % termina siendo un pico puntual, se quedará como una anécdota simpática. Pero incluso en ese caso, la dirección de fondo sigue pareciendo bastante favorable para Linux en el terreno del videojuego. Hoy jugar en Linux es más sencillo, más estable y bastante menos marciano que hace unos años. Y eso ya es una noticia importante aunque la cuota exacta baile de un mes a otro.

Quizá todavía no estemos ante “el año de Linux en el escritorio” aplicado al gaming, esa vieja broma que nunca muere. Pero sí da la sensación de que Linux ha dejado de pedir permiso para estar en la conversación.

Fuentes y referencias: